Alan Mathison Turing nació el 23 de junio de 1912, en Londres, Reino Unido. Desde joven, mostró un extraordinario talento para las matemáticas. Estudió en el King's College de la Universidad de Cambridge, donde se destacó en lógica y matemáticas puras.
De él se cuenta una anécdota que refleja su visión con respecto a los estudios. A los 13 años, cuando ingresó al internado, el primer día de clases recorrió en bicicleta más de 96 km hacia su escuela porque el transporte se había paralizado debido a la huelga general en Inglaterra. Sin embargo, su disciplina y compromiso con sus estudios lo llevaron a recorrer este largo camino, y además, tuvo que quedarse la noche en una posada.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Turing desempeñó un papel crucial en descifrar los códigos de comunicación alemanes. Lideró un equipo en Bletchley Park, donde desarrollaron la máquina electromecánica conocida como la "Bomba" para descifrar mensajes codificados por la máquina Enigma alemana.
Todos los aportes de este gran personaje fueron, tristemente, opacados por sus preferencias sexuales. En 1952 se le imputaron cargos de “indecencia grave y perversión sexual”.
Sus ideales y pensamiento le llevaron a no defenderse de los cargos, pues él estaba convencido de que no debía disculparse. Entonces fue condenado.
El desprecio hacia su labor fue consecuencia de su orientación sexual; él lo expresa en una correspondencia con un amigo donde escribe:
Turing cree que las máquinas piensan
Turing se acuesta con hombres
Por lo tanto, las máquinas no piensan.
En este silogismo, Turing expone que, su capacidad de pensamiento se considera irrelevante debido a su homosexualidad. Cualquier afirmación que haga es rechazada por una sociedad que prioriza la homofobia sobre la razón.
En 1954, Turing falleció tras ingerir una manzana envenenada con cianuro. Aunque las autoridades lo catalogaron como un suicidio, las circunstancias de su muerte han dado lugar a diversas interpretaciones e hipótesis.





